Clínica dental
170 citas en octubre
con $1,137 en anuncios
Generó
$72,000
255,474 impresiones y un costo por clic de solo $0.09.

Anuncios que parecen contenido, un algoritmo con espacio para trabajar y palabras que conectan. Ese es el método para enamorar al algoritmo: simple de entender, rápido de montar... y cuando se hace bien, las ventas despegan.
Si tus clientes están en Facebook o Instagram, esto aplica a tu negocio. Y en la llamada te enseñamos exactamente cómo.
Si no es ahora, ¿entonces cuándo?
No necesariamente. Hay dueños que aprenden a hacerlo y les va bien.
La pregunta real es cuánto te cuesta aprender a prueba y error con tu propio dinero, y cuánto tiempo le quitas a tu negocio mientras tanto.
Una agencia que ya ha pasado por cientos de campañas te ahorra ese camino: ya sabe qué mensaje probar primero, qué evento darle al algoritmo y qué hacer cuando una campaña se estanca.
En Quantive no solo corremos los anuncios. Montamos el sistema completo: el mensaje, el embudo, el seguimiento y los números, para que sepas exactamente cuánto te cuesta cada cliente.
¿El café de Puerto Rico es bueno?
Cuando alguien dice que Facebook no funciona, casi siempre es una de dos: lo hicieron sin un sistema, o lo hicieron con alguien que no sabía lo que estaba haciendo.
Facebook e Instagram te ponen frente a gente que todavía no te conoce, todos los días, a un costo que ningún otro medio te da.
La clave está en el píxel: cada vez que alguien agenda o compra, el algoritmo aprende quién es tu cliente y sale a buscar más gente parecida.
Con un buen mensaje, un embudo sin fricción y los datos correctos, sigue siendo una de las maneras más poderosas de conseguir clientes nuevos, junto con Google.
Así es como lo vemos:
Cuando contratas a una persona, contratas un solo par de ojos, con una sola experiencia, para uno de los trabajos más técnicos del marketing. Y el día que esa persona se va, se lleva el conocimiento y empiezas de cero.
Cuando contratas una agencia, contratas un equipo completo que ve campañas de muchos negocios a la vez, detecta patrones más rápido y trabaja con procesos que no dependen de una sola persona.
En Quantive todo está documentado en procesos. Si alguien del equipo falta, tu campaña no se detiene.
Depende. Y cualquiera que te dé un número sin conocer tu negocio te está adivinando.
Lo que vas a invertir depende de varias cosas:
Por eso no trabajamos con precios de catálogo. Primero estudiamos tu negocio, tu mercado y tus números, y ahí te recomendamos una inversión que haga sentido.
Un ejemplo de cómo se calcula:
Si Meta te cobra $15 por cada 1,000 veces que se muestra tu anuncio (eso se llama CPM), y el 1.5% de la gente le da clic, estás pagando $1 por clic.
Si 1 de cada 5 personas que entran a tu página llena la aplicación, cada lead te cuesta $5.
Con $3,000 al mes a ese costo, estamos hablando de 600 leads. ¿Qué harías con 600 personas interesadas en tu servicio?
Porque no te vendemos anuncios. Te montamos un sistema para conseguir clientes, y lo medimos hasta el último dólar.
Todo lo que hacemos para nuestros clientes es lo mismo que usamos para conseguir los nuestros. No enseñamos nada que no hayamos probado con nuestro propio dinero.
Y estamos tan seguros de lo que hacemos que lo ponemos por escrito: si en 90 días no mejoramos tus resultados por lo menos un 30%, seguimos trabajando gratis hasta lograrlo.
Busca otra agencia que se atreva a firmar eso.
La que está hecha para tu negocio. No hay receta de cajita.
Cada negocio tiene un servicio diferente, un cliente diferente y un momento diferente. Y lo más importante es entender a tu cliente: qué le duele, qué le preocupa y qué resultado está buscando.
Piénsalo así: todo cliente quiere pasar de donde está hoy a donde quiere estar. Tu servicio es el puente.
Si tu anuncio describe bien las dos orillas, la de hoy y la de mañana, la gente cruza el puente sola. Ahí es cuando la estrategia empieza a funcionar.
Casi nunca.
Para conseguir citas o leads, te montamos un embudo aparte, hecho específicamente para la gente que llega de los anuncios. Tu página web se queda como está.
Si vendes en línea y tu tienda ya convierte bien, la usamos. Y si vemos algo que te está costando ventas, como una página lenta o un checkout complicado, te lo decimos para que lo arregles.
Los primeros leads suelen llegar en los primeros días de campaña.
Pero una campaña se afina con datos: las primeras 2 a 4 semanas son para que el algoritmo aprenda quién te compra y para probar qué anuncio y qué texto conectan mejor.
Después de eso es cuando se puede subir el presupuesto con confianza.
En la sesión de estrategia te damos un estimado más exacto para tu negocio y tu mercado.
Casi todos. Si tus clientes usan Facebook o Instagram, y en Puerto Rico casi todo el mundo los usa, tu negocio puede crecer ahí.
Eso sí, Meta tiene reglas estrictas para algunas industrias, como salud, finanzas y bienes raíces. Puedes verlas aquí: facebook.com/policies/ads
Y trabajamos mejor con negocios que ya están facturando y quieren crecer, no con los que están empezando de cero.
Un buen anuncio junta varias piezas:
El mensaje: describe el problema, la situación y el resultado que busca tu cliente ideal.
El creativo: una imagen o un video que haga que la gente se detenga a mirar.
La oferta: algo tan valioso que decir que no se sienta como perder.
El evento correcto: que el algoritmo esté optimizando para la cita o la venta, no para el clic.
La congruencia: que la página, el formulario y la llamada digan exactamente lo mismo que el anuncio.
Y detrás de todo, los números: cuánto cuesta cada lead, cada cita y cada cliente.
En Google, la gente ya está buscando lo que vendes. Es tráfico caliente: ya tienen la necesidad y están comparando.
En Facebook e Instagram, la gente no te está buscando. Está viendo videos, fotos y noticias, y tu anuncio aparece en el medio. Es tráfico frío.
¿Y por qué ir por el frío si el caliente ya está buscando?
Porque en Google compites por el poquito de gente que está buscando hoy. En Facebook llegas a los que todavía no están buscando pero van a necesitar tu servicio, antes que tu competencia.
Por eso Facebook escala tanto: cuando el algoritmo aprende quién es tu cliente, puedes subir el presupuesto y llegarle a mucha más gente parecida.
Para la gran mayoría, si se hace bien y si el negocio cumple con las políticas de Meta.
Lo que sí es cierto es que no todos los negocios están listos para crecer: si no tienes cómo atender más clientes, o no sabes cuánto vale un cliente para ti, eso es lo primero que resolvemos en la sesión de estrategia.